COMO Y DONDE SE VA CULTIVAR NO ES UN DETALLE MENOR
Define tiempos, recursos, expectativas y, en muchos casos, la experiencia completa. Empezar sin pensar estas variables suele generar frustración, gastos innecesarios o decisiones apresuradas más adelante.
La primera gran pregunta es:
CULTIVO EXTERIOR O INDOOR?
Cultivar en exterior implica trabajar con el clima, las estaciones y las horas de sol disponibles. Requiere observar el espacio: cuántas horas de luz directa recibe, en qué momentos del día, cómo circula el aire y qué tan expuesto está a lluvias, vientos o miradas ajenas ( tener en cuenta para evitar problemas con vecinos) Es importante revisar cuántas horas de sol directo reciben las plantas, puede variar entre 3 y más de 6 horas . Cuanto más luz reciba, mejor será su crecimiento. Se puede asistir con un foco en exterior si no contas con las suficientes horas.
Pero también es necesario corroborar si existen fuentes de luz artificial que apunten a nuestros cultivos por las noches. Esto podría generar un problema, ya que las plantas podrían sufrir de contaminación luminica, cuando se encuentren en la etapa de floración
Recordemos que el cannabis requiere también de algunas horas de oscuridad para poder crecer y florecer . Si en estos momentos los cultivos reciben iluminación de patios vecinos, de la calle, o de nuestro propio hogar, el desarrollo se vería afectado.
Si no podemos evitar la contaminación lumínica y cultivamos en maceta, lo que podemos hacer es correr las plantas por las noches a algún lugar donde no dé la luz.
El cultivo indoor, en cambio, permite mayor control, pero exige inversión inicial y un compromiso distinto. Iluminación, ventilación, sustrato, macetas y consumo eléctrico pasan a formar parte del proceso.
La elección entre exterior o indoor no debería basarse en lo que conviene, sino en lo que es posible y sostenible para cada uno.
Recursos y disponibilidad
Tiempo, espacio, dinero y constancia son variables reales del cultivo.
No se trata de hacer todo perfecto desde el inicio, sino de ser realista. A veces es preferible un cultivo simple, bien acompañado y observado, que uno complejo que no se puede sostener en el tiempo. Saber que presupuesto tenemos, va ser necesario para saber la calidad/cantidad de insumos que puedo
El tiempo es un recurso central del cultivo. No alcanza con tener espacio o dinero si no se puede sostener una atención regular.
Cultivar va implicar lugar en tu rutina diaria. A veces son diez minutos diarios u horas, o también es frenar, observar y no hacer nada más. Pero ese tiempo tiene que estar disponible.
Observar antes de hacer
Tanto en exterior como en interior, la observación previa es una herramienta clave. Mirar el espacio, registrar condiciones, anotar horarios de sol, temperaturas aproximadas o limitaciones del entorno permite anticiparse a muchos problemas.
Responder estas preguntas antes de germinar, ordena el proceso y construye una base más sólida para todo lo que sigue.
Aprender a cultivar también es aprender a decidir.
Y toda buena decisión empieza con una buena observación.
Maribel - @maribelcdurmio
